Para informarte, baja la página.
El colapso o la degradación de la civilización -el crimen impune, el terrorismo, los conflicto armados, la tiranía, la corrupción, la crueldad, la violencia, la marginalización, la pobreza, la incultura, etc. ¿Qué factores dan lugar a tales azotes? ¿Cómo podemos remediarlos y evitarlos en el futuro?
La explosión demográfica - ¿Cómo vamos a caber todos, e ir bajando las tasas de crecimiento?
El colapso económico - ¿Podrá configurarse nuestra economía global de tal modo que no resulte nociva para la mayoría de la humanidad y para nuestro planeta? ¿Podrían reconciliarse la “competitividad” globalizada con el bienestar universal?
El agotamiento de los recursos naturales. El aire, el agua, los alimentos, las fuentes energéticas, la capa del ozono --sin ellos, no podemos vivir.
El cambio climático - ¿Hay algo que podríamos hacer o dejar de hacer para frenar este proceso, o al menos para adaptarnos mejor?
La contaminación - El orden económico actual hace que este problema parezca intratable. ¿Puede haber alguna alternativa?
La guerra - La armas y los procedimientos modernos hacen que la guerra sea demasiado peligrosa para todos.
Las enfermedades - Todos necesitamos condiciones adecuadas en qué vivir y acceso a la medicina moderna. Pero ya aparecen nuevos peligros - ¿cómo enfrentarlos?
Los asteroides, etc. – Hay riesgos que no podremos evitar. Pero que no nos sirvan de pretexto para no remediar los que sí podemos.[Próximo] [Volver al comienzo] [Tus comentarios]
Pero en vez de desesperarnos, o negar los hechos, podríamos plantear la posibilidad de enfrentarnos a estos problemas con realismo y con tesón. No hay ninguna garantía del éxito, pero no adelantaremos nada con el derrotismo precipitado o el optimismo ciego.
[Anterior] [Próximo] [Volver al comienzo] [Tus comentarios]
Nuestros "éxitos" y "adelantos" técnicos en los últimos siglos han causado problemas no previstos, y ahora parece que los acontecimientos estén fuera de nuestro control, como un caballo desbocado. Pero tal vez si lo intentamos entre muchos, podremos atajar la situación.
¡Ánimo! No olvidemos que no lo hemos hecho todo tan mal, en nuestros millones de años de la prehistoria y sólo unos 12.000 años de historia:
[Anterior]
[Próximo] [Volver al comienzo]
[Tus comentarios]
Como especie "inteligente", probablemente somos los únicos organismos a quienes les pueda importar hoy lo que suceda en el futuro. Nuestra vida instintiva y biológica está muy mediatizada por nuestra observaciones, pensamientos, ideas, recuerdos, conjeturas y procesos racionales, amén de las inmensas cantidades de información que todos asimilamos.
Por lo tanto, nuestro ámbito de consciencia abarca mucho más que el "yo", el "aquí" y el "ahora". Hoy en día casi todos, en mayor o menor grado, entendemos y contamos con los mecanismos de la causa y el efecto --todos sabemos que nuestras decisiones y acciones en el presente pueden determinar los desenlaces futuros.
Nuestros singulares poderes e amplia conciencia nos convierten a los humanos en los únicos responsables del destino del mundo, puesto que somos los únicos con posibilidades de arreglarlo –o de destruírlo.
Nuestro éxito dependerá de cuántos somos los que nos empeñamos en esta tarea, y de qué talentos, conocimientos y esfuerzos somos capaces de movilizar.
El internet nos permite formar una comunidad en la que podremos juntar nuestros recursos y encauzar nuestros esfuerzos.
[Anterior] [Próximo] [Volver al comienzo] [Tus comentarios]
Ojalá. Pero hay muchos peligros, y no nos conviene estar demasiado confiados.2. Estoy demasiado ocupado.
Es comprensible. Casi todos lo estamos. No obstante, si estás de acuerdo con las ideas que encuentras aquí, vuelve de vez en cuando. Y habla con tus amigos de "worldsave.org".3. No estoy cualificado para semejante tarea --dejémoslo a los expertos.
Los "expertos" también están demasiado ocupados. Suelen trabajar para los gobiernos, la empresa privada o las universidades, casi siempre a órdenes ajenas, por lo que es difícil que tomen este tipo de iniciativa. Además, su especialización les suele dar un enfoque demasiado estrecho. Tal vez necesitemos también a personas no especialistas ("generalistas") para movilizar y enfocar la sabiduría ajena, y los esfuerzos necesarios para desempeñar nuestros propósitos.4. ¿Y qué de los grupos ecologistas y de derechos humanos, las ONGS, la ONU, La Cruz Roja, etc.?
Todos muy loables, dentro de sus posibilidades, tanto testimoniales como efectivas. Pero quizás la suma de sus acciones separadas y descoordinadas no resulte suficiente para arreglar las cosas.5. ¿Salvar el mundo? ¡La gente me tildaría de lunático!
Tal vez ya sean sólo los lunáticos quienes pueden creer que el mundo se pueda salvar. ¡Ojalá seamos bastantes!6. ¿Salvar el mundo? Dios podría enojarse ante semejante osadía.
Es posible. Pero no lo es menos que podría alegrarse de ver que por fin sus criaturas más aventajadas estemos dispuestas a responsabilizarnos por nosotras mismas, por nuestro planeta y por el futuro, en vez de confiar exclusivamente en la oración, la suerte o "los demás".7. Mi religión sostiene que este mundo carece de importancia.
Sin embargo, aquí estás, leyendo este mensaje. Tal vez haya cosas tan importantes, o más importantes. Pero esto no significa que este mundo no tenga importancia alguna. Es la única realidad en cuya existencia y naturaleza estamos todos más o menos de acuerdo.8. La teoría del caos afirma que nuestros problemas son demasiado complicados.
Pero no hace falta que hagamos predicciones exactas. “Sólo” tenemos que identificar y analizar los problemas, sopesar nuestros opciones, movilizar los recursos disponibles, y hacer lo mejor que se pueda.9. Es demasiado tarde ya.
Posiblemente. Pero tampoco sabemos eso a ciencia cierta, por lo que no deberíamos tirar la toalla –¿qué tenemos que perder?10. A mí me da igual lo que suceda. Sea cual fuera el desenlace de la historia humana, será bien merecido.
Pero todavía no ha habido tal desenlace. ¡Dános una oportunidad!Para salvar el mundo, hace falta creer que:
* puede ser necesario
* puede ser posible
* es muy de desear
* me concierne a mí
[Anterior] [Próximo] [Volver al comienzo] [Tus comentarios]
Como ya se ha dicho, el propósito de esta página es el de ofrecer un cauce racional y constructivo a las inquietudes que muchas personas sentimos por el estado actual (y el incierto futuro) de nuestro mundo.
Pero ¿qué quiere decir esto, en términos concretos? ¿Puede existir un enfoque práctico, eficaz y global?
Tal vez sí. Te invitamos a reflexionar sobre estas cuestiones --seguramente ya lo has hecho-- y comunicarnos tus ideas al respecto a la dirección siguiente: feedback@worldsave.org
Así sería el comienzo.
worldsave.org está pensado como catalizador y cauce para el proyecto de salvar el mundo. Este proyecto ha de ser una iniciativa colectiva, cooperativa, y abierta. (Aunque encontrarás en esta páginas algunas propuestas provisionales y unas directrices sugeridas, no contiene recetas preconcebidas.)
Lo primero es saber lo que tú piensas de estas cuestiones. Necesitamos saber quiénes somos, y cuántos, y qué podremos aportar.
El objetivo inicial de worldsave.org no es otro que publicitar la idea que a) hay una tarea urgente que emprender, b) que existen medios para intentarlo, y c) que esta página web podría ser un lugar adecuado para empezarlo.
Tu correo se contestará y se publicarán resúmenes
de los mensajes recibidos. Luego se constituirá un grupo de discusión.
Nuestro recurso más importante: la disposición a dedicar
tiempo y esfuerzo a discutir, organizar, diseñar y llevar a cabo
el proyecto.
Debemos aprovechar todas las fuentes pertinentes de información
fiable y de opinión informada. Necesitaremos utilizar los conocimientos
de biólogos (y sociobiólogos), antropólogos
y etnólogos, historiadores, expertos en teoría y práctica
política, sociólogos, economistas, psicólogos,
científicos medioambientales, juristas, filósofos, estadísticos,
diplomáticos, maestros, investigadores, escritores, y pensadores
de todo tipo.
Pero la coordinación del proyecto debería quedar en manos
de “generalistas”, cuya perspectiva sería más representativa
de la gente “normal”. Los periodistas podrían desempeñar
un papel clave, puesto que son lo más cercano a “generalistas profesionales”
de que disponemos.
Nuestras aportaciones de datos, análisis, opiniones y propuestas
se discutirían en un foro electrónico y en otros medios.
Tales discusiones servirían no sólo para refinar nuestros
datos y argumentos, sino también para formar la base de un consenso
que se ampliaría orgánicamente, tanto en el contenido como
en el número de personas que se adhieran a ello. Inicialmente tal
consenso abarcaría los términos del discurso en sí
(el marco intelectual, los procedimientos, y nuestros propósitos
concretos), para luego ir llenándolo de contenido.
Cuando nuestro consenso sea lo suficiente amplio, es lógico
que desembocaría en acción política. Se trata, pues,
de una manera de movilizar toda la buena voluntad y los recursos intelectuales
pertinentes para un proyecto que de pronto podría cobrar vida propia,
configurándose e instrumentándose a sí mismo, e incluso
autoimplementándose de manera espontánea.
Gracias a la masiva difusión de información en el último siglo, en todos los países y regiones se ha incrementado sustancialmente la proporción de personas bien informadas y de mentalidad “moderna”, lo cual aumenta las perspectivas de alcanzar un consenso amplio sobre la naturaleza de nuestro problemas y sus posibles soluciones.
He a continuación una relación de algunas de las cuestiones que deberán discutirse en un principio:
Ser "constructivo" quiere decir que debemos esquivar todas las trampas
conocidas ya secularmente: la etnocentricidad, el provincianismo, el egoísmo,
la soberbia, la cólera, el fatalismo, el oscurantismo, la superstición,
el dogmatismo, el fanatismo, los falsos razonamientos, etc. Tampoco debemos
perdernos en la filosofía abstrusa, en los detalles nimios, o en
la controversia estéril.
Por favor, habla con tus amiga/os de worldsave.org. Si eres periodista o tienes vínculos a los medios de comunicación, podrías publicar algo al respecto para dar a conocer esta iniciativa entre las personas que no tienen acceso a internet.